El Gobierno opta por no implementar cambios por las elecciones
El economista jefe de Econviews, Miguel Kiguel, ha compartido su visión sobre las restricciones cambiarias que aún persisten en nuestro país. Durante una charla en el 43° Congreso Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas que tuvo lugar en Buenos Aires, sostuvo que el Gobierno tiene miedo de levantarlas completamente, sobre todo por la experiencia complicada que vivió el año pasado.
Kiguel mencionó que, si el Gobierno decidiera eliminar las últimas restricciones del cepo cambiario, que afectan principalmente a las remesas de las empresas, sería un paso positivo. Según él, esto enviaría una buena señal al mercado, despejando las dudas en torno al tipo de cambio real.
“Creo que se podría sacar. ¿Se va a sacar? No. Por ahora no. ¿Por qué? Por las elecciones”, afirmó Kiguel. La incertidumbre de cómo se comportará la economía tras las elecciones parece influir en las decisiones del Gobierno. A pesar de que reconoce que quedan dividendos atrasados, no cree que la cifra sea significativa.
Más que una simple decisión, eliminar las restricciones cambiaría sería mostrar que el Gobierno cree en el mercado y confía en que el tipo de cambio está bien. Si se limpiara el panorama de controles, tendríamos un tipo de cambio más representativo del mercado. “Nadie podría decir que no es el tipo de cambio porque hay cepo”, agregó.
Kiguel también resaltó que, si se lograra un mercado cambiario más profundo, habría más personas participando, con entidades como bancos y fondos de inversión comenzando a operar de manera más activa. Esto podría permitir que se sepa exactamente dónde estamos parados en términos cambiarios.
Recuerda que el año anterior fue complicado, y el Gobierno tuvo que lidiar con una situación en la que se dolarizó casi la mitad de la base monetaria. Ahora, según Kiguel, el miedo persiste: “Por eso quiere tener todas las armas que pueda para enfrentar al adversario”, explicó.
En otro tema, Fernando Marengo, economista jefe de BlackTORO, hizo un llamado a la necesidad de aumentar el crédito en Argentina. A pesar de que el Gobierno logró reducir la tasa de interés al 20%, los bancos parecen no estar aprovechando la oportunidad.
Marengo criticó a las entidades financieras, señalando que están acostumbradas a licuar sus costos por inflación. Ahora, con la inflación más baja, para seguir siendo rentables, optan por prestar a tasas muy altas, lo que podría llevar a un aumento en la deuda morosa.
Sugirió que el Tesoro debería reconsiderar la forma en la que está manejando los vencimientos de deuda en pesos, lo que podría ayudar a inyectar más liquidez a las entidades y facilitar el acceso al crédito.